Posts Tagged ‘soviético’

Héroes armados con piedras

April 11, 2010
De Museo de la Guerra – Kiev

El liderazgo era lo poco que tenían los soldados del bando soviético. Y a veces era poco firme, razón por la cual el estandarte soviético no tenía que perderse: si la bandera caía en batalla, el escuadrón se dispersaba. Por eso mantener la bandera visible ante el resto del escuadrón era tan importante. Este tipo de cosas se han visto en el cine, y me parecían pura ficción. Ahora veo que no lo es tanto.

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A los pies de Madre Patria. El Museo de la Guerra Patriótica

April 11, 2010

Querido visitante:
observa, por favor, esta imagen.

Ahora, por favor, observa esta otra, y busca las siete diferencias.

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Ucrania. La Segunda Guerra Mundial.

April 1, 2010

La Gran Guerra fue muy dura para el bando soviético.

Todas las ciudades ucranianas tienen como mínimo un museo al aire libre en honor a sus caídos en combate para defender a su país frente al avance alemán.

De otro lado, es más que comprensible, sabiendo lo dura que fue la guerra para esta tierra. Mucha sangre derramada por parte del bando ruso, que fue el que mas bajas sufrió.

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Calimochoff

January 24, 2010

Pablo me espera junto a las puertas de cristal del metro de Maidan. Vaya, y va acompañado. Un amigo suyo está junto a él, portando una mochila que causa furor por allá por donde vamos: tiene un dibujo que todo el mundo se acerca a mirar.

Había quedado con Pablo aquí porque me había prometido llevarme a un botellón de rockeros en Maidan. Sabiendo que este tipo de actividad es bastante popular en España por eso de que no solemos tener más de tres meses de invierno, me picaba la curiosidad saber cómo se lo montaba esta gente por realizar tamaña actividad en un país donde el invierno dura séis meses y además este está cogiendo temperaturas de -20º como quien no quiere la cosa.
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Perder – perder

November 11, 2009

Me contaba Wendy hace unos días, mientras paseábamos por al lado del Museo de la Guerra en Kiev, que cierto autor comentaba que las negociaciones en las ex-repúblicas soviéticas eran complicadas porque “no creían en la posibilidad ganar – ganar”.

John Forbes Nash, sobre el cual Russell Crowe hizo la película “Una mente maravillosa”, formuló el dilema del prisionero.

Como se puede ver en el anterior enlace de Wikipedia, el dilema del prisionero es un problema de confianza. Parece muy simple, pero cuando se estudia en la carrera de Economía se le pueden buscar muchos pies al gato para un problema tan sencillo. Estudia la confianza entre individuos en una sociedad. Esa misma que determina si los individuos de una sociedad, por ejemplo, no compran ni mueven el consumo porque nadie se fía de nadie, como, en cierta manera, está pasando en esta crisis, cuando mucha gente no mete dinero en el banco por si quiebra.

Como también se puede ver, el dilema del prisionero plantea cuatro posibilidades: los sujetos “A” y “B” ganan, “A” gana y “B” pierde, “A” pierde y “B” gana, y ambos pierden. Desgraciadamente, a largo plazo esta última suele ser la posibilidad más habitual. La confianza es un valor muy difícil de mantener en las relaciones entre personas, y se suele deteriorar con el paso del tiempo. Es algo así como la Ley de Murphy cuando dice “lo que empieza bien acaba mal; lo que empieza mal acaba de puta pena”.

¿Qué puede pasar cuando en una relación, sea cual sea, desde una negociación puntual, hasta el día a día entre dos o más personas, la gente no se fía de los demás? Que estamos en el cuarto escenario: ambos pierden.

Todo esto forma parte de lo que se llama “Teoría de Juegos”. Es una visión muy interesante de cara a comprender por qué una democracia avanza o se hunde. Por qué una economía florece o se marchita. Por qué un grupo de personas funcionan bien o acaban cada uno por su lado. La clave para todo esto es la confianza.

Sinceramente, no recuerdo el nombre del autor del que hablaba Wendy, pero no veo así a la gente en este país. No creo que para ellos sea imposible ganar-ganar. No creo que ellos crean que para ganar haya que hacer perder al otro. Ni que si eres tú quien pierde tengas que hacer perder al otro tanto como pierdes tú. Tal vez se refiriera a otras ex-repúblicas soviéticas. Me quedan cinco meses para averiguarlo. Espero no equivocarme en este post.

El macho soviético

November 4, 2009

– En mi pueblo somos machos. Somos los más machos. En mi pueblo somos más machos que machos. En mi pueblo somos todos machos. En mi pueblo no hay NI UNO SÓLO QUE NO SEA MACHO.
– Pues en mi pueblo somos machos y hembras y nos lo pasamos de maravilla.

El chiste es de mexicanos, pero tiene perfecta aplicación aquí en Ucrania. Otra herencia de la época soviética. Otro denominador común de las dictaduras es que la igualdad hombre – mujer es un elemento desconocido. Sea por ser uno de los pilares ideológicos en los que se sustenta la dictadura en cuestión, para mayor control de la sociedad o para maquillar cifras (los nazis sacaron del mercado laboral a las mujeres alemanas, haciendo que hubiera menos demandantes de empleo, lo que hizo que la tasa de paro bajara; puro maquillaje de los datos), las dictaduras no llevan muy bien el tema de la igualdad.

Esta es otra de las herencias soviéticas que percibo en la sociedad ucraniana. Por lo que he hablado con compañeros y amigos de aquí, me parece que, por norma general, el hombre de la casa en este país trabaja menos que el sastre de Tarzán.

También se dan situaciones que resultan graciosas. El otro día me reuno con dos compañeros y la novia de uno de ellos. El otro era el que estaba tan preocupado por mi salud cuando salió el rollo de la gripe A. Durante la charla toso y le digo a la novia del primero: “tranquila, éste cuida de mi”. Inmediatamente, el otro dice “me preocupo porque no me contagies, David”. Carcajadas. Pero lo interesante es su reacción. Me pareció que era una reacción de mantener una distancia, un “no es lo que parece” a la novia del otro compañero. No fue un momento tenso, pero sí una reacción muy defensiva en ese sentido. La respuesta del macho ucraniano.

Esta es una anécdota en ese sentido, pero no es la única. No será la única que cuente. Desde luego, Ucrania no es un país que esté tan atrasado en ese sentido como muchos otros. Aquí la mujer trabaja, vota y puede llegar a dirigir el país. La pregunta es en qué medida se le deja. Hasta hace poco menos del 3% del Parlamento ucraniano estaba formado por mujeres.