La chica de la curva, la masificación en Benidorm y otras leyendas urbanas


– Suba, señorita
Ella le dice un destino. A él le coge de camino, así que compartirán el trayecto. Al menos hasta cierto punto. La chica y el conductor hablan por una rato de cosas triviales, como la fuerte lluvia que cae fuera en esa oscura noche; mientras, él conduce por las curvas de la montaña.
– Reduzca la velocidad – dice en un momento dado ella – en esa curva me maté yo
El conductor, perplejo, mira a la chica. Pero ella ya no está. Y, efectivamente, el conductor se salva de la curva que a continuación viene, que es extremadamente peligrosa.

Historia y foto vía Tejiendo el Mundo.

¿Nunca habéis oído la historia de la chica de la curva? Es una de esas leyendas urbanas que han perdurado la mar de bien a lo largo del tiempo. Mi teoría es que cada vez que la DGT tiene que hacer una campaña de tráfico contrata a un montón de chavalas, les pega una sesión de maquillaje a lo Hollywood y las desperdiga por las carreteras para que quien las vea se mentalice de que no se debe beber antes de coger el coche o correr en las carreteras con curvas.

Benidorm también tiene alguna leyenda urbana, como el rollo de la masificación. Aunque esta da un poco menos de miedo que la de una tía que hace de copiloto tuyo un segundo antes de sincerarse diciéndote que lleva veinte años criando malvas, pero lo cierto es que cuando uno sale por primera vez por aquí se espera que no se pueda ni mover.

Nada más lejos de la realidad. Benidorm es una amalgama de restaurantes y bares vacíos – semivacíos. Se debe a dos cosas:
a) A pesar de ser un sitio muy concurrido, al menos en julio, no hay tantísima gente como en principio parece que haya cuando se habla de esta localidad
b) Hay muchísima oferta en cuanto a bares y locales de ocio, que sobra para absorber la gran demanda de tapas y cubalibres por parte de los guiris y los que no lo son tanto

Así, uno puede llegar al sitio donde quiere comer / cenar sin tener que desistir y dar cincuenta vueltas por la zona hasta encontrar un sitio vacío. Casi siempre (casi) habrá espacio para ponerse en la mesa, tomar una opípara cena, y ponerse fino a vino blanco o cerveza. Siempre, claro, que después no haya que coger el coche. Ya sabéis, podría aparecerse la chica de la curva.

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2 Responses to “La chica de la curva, la masificación en Benidorm y otras leyendas urbanas”

  1. Javi Says:

    Hola, me ha encantado tu blog. Te felicito por tu gran trabajo. Tambien decirte que me llamo Javier y que tengo un blog http://www.javiervg12.blogspot.com espero que lo visites y te guste tanto como a mi el tuyo. Yo vivo en Cadiz (España). Saludos de Javi

  2. El Hombre Humano Says:

    […] de admitirlo, la teoría de la chica de la curva depende, al menos hasta cierto punto, de por dónde se mueva uno en este mundo aparte que es […]

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