El verbo chernobylear: pasado, presente y futuro

– Este no es el único accidente que ha habido en el mundo – nos cuenta Pablo.
– Pero sí el más famoso

Durante la Guerra Fría, los dos grandes bloques, EEUU y URSS, se embarcaron en una carrera que se extendió a muchísimos campos: la espacial, la armamentística… y la nuclear.

En la vertiente atómica de la carrera entre las dos superpotencias se construyeron en ambos territorios numerosos campos de pruebas, muchos de ellos en emplazamientos secretos o semi-secretos. Y lo cierto es que estas no fueron las únicas potencias que lo hicieron. Muchos otros países, se embarcaron en el pasado en investigaciones sobre la energía nuclear que se han mantenido durante mucho tiempo bajo el secreto militar. Lo cierto es que hasta aquí no creo que haya contado mucho de nuevo.

Ahora bien, sabiendo esto, y viendo los horrores de Chernobyl, parece que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en el mismo neutrón, a sabiendas de que actualmente el desarrollo de la energía nuclear sigue su curso. Supongo que una central no es como un piso. Es un pelín más peligrosa. No se puede montar un fiesta de inauguración con los técnicos tomando cubalibres en ella la primera noche, por lo que pueda pasar. Por ejemplo.

Pero aún así, uno se pregunta cómo tras el horror que salió de Ucrania el mundo parece no haber escarmentado. Está claro que prescindir de la energía nuclear supone un coste monetario altísimo. Pero ¿y utilizarla? ¿qué coste puede suponer? Además, un coste que va más allá de lo monetario. ¿Realmente somos conscientes de ello?

Hay gente que se empeña en decir que la energía nuclear es segura, pero no conozco a muchos de ellos que quiera hacerse un chalet al lado mismo de una central o un cementerio nuclear.

Los hay que confían en los mecanismos de control que existen para las centrales, pero, al fin y al cabo, si pasó en Chernobyl, ¿podemos estar completamente seguros de que no volverá a pasar? Es que estamos hablando de un precio a pagar muy alto. Es para pensárselo.

Hay gente que dice que las energías verdes a día de hoy quedan lejos de la eficiencia de la energía nuclear, en cuanto a producción energética se refiere. Pero, si todo el dinero que se ha dedicado a construcción y mantenimiento de reactores se hubiera invertido en proyectos de investigación sobre energías renovables, ¿cuál sería esa productividad?

Estamos en el siglo XXI. Una época en la que por fin las energías renovables parecen empezar a salir del largo ostracismo presupuestario al que habían sido relegadas en cuanto a partidas para I+D sección energía se refiere. Pero por lo que se ve, aún queda mucho por hacer.

Tags:

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s


%d bloggers like this: