Chernobyl. El día de después.

Lo que arriba aparece no es un bicho de un videojuego de Capcom, sino la imagen real de un animal (¿antaño una rana?) mutado por la radiación.

La resaca radiactiva duró y aún dura en Ucrania. La radiación desaparece completamente al cabo de 10.000 años. Tiempo suficiente para que España vuelva a ganar, por lo menos una vez más, la Eurocopa. Y aunque a día de hoy Kiev como ciudad y Ucrania en general son seguras, aún hay cosas con las que conviene tener cuidado si uno quiere vivir aquí por una temporada.

Después del accidente, cuando finalmente se empezó a mover al personal y a evacuar las ciudades y pueblos cercanos, mucha gente se marchó dejando varias cosas dentro de las viviendas.

“A río revuelto ganancia de pescadores” dice un refrán español. Esta no fue una excepción. Los saqueadores aparecieron entrando en las casas y robando lo que habían dejado los otrora propietarios. Posteriormente empezaron a vender todos estos enseres en mercadillos de calle.

La venta callejera es algo muy extendido en este país. Por ende también la venta de artículos de segunda mano. Se dieron casos como el del señor que compró un reloj para la mesilla de noche, muy baratito, y resulta que ese reloj era más radiactivo que el dormitorio del Increíble Hulk. Naturalmente, el despertador lo estaba matando durante todo ese tiempo. Para evitar casos como ese, es mejor no comprar aparatos de segunda mano en mercadillos, dado que muchas de estas piezas todavía están en circulación. Y si se hace, que el reloj no brille en la oscuridad, a no ser que sea digital en vez de antiguo.

De otro lado, también se recomienda no comer pescado de río, a pesar de que el agua del Dnipro está limpia a día de hoy. Nótese que la central estaba situada al ladito mismo de un afluente del Dnipro, que continua hacia el sur para desembocar en el Mar Negro. Y en medio del camino está Kiev. Y sin embargo, y por raro que parezca, el agua del Dnipro a su paso por Kiev está limpia, a día de hoy.

A pesar de estar a escasos 100 km al sur de Chernobyl, Kiev es una ciudad que tiene, a día de hoy, niveles de radiación bajos, en comparación con muchas ciudades alemanas. En muchas ocasiones el daño que causó la radiación no estuvo tan vinculado a la distancia que mediaba entre la central y la ciudad en cuestión como a los caprichos del viento.

Pero aún así, otro de los elementos con los que hay que tener cuidado son los coches. En Ucrania los coches antiguos, que es han estado usando por décadas, son de lo más habitual. Y a muchos de estos coches se les cambia las piezas por piezas de segunda mano, también. ¿De dónde vienen esas piezas DE SEGUNDA MANO, para más señas? Imaginen ustedes de dónde vienen muchas de ellas.

No hay más que ver la esperanza de vida del país, que también muestra la dureza del efecto Chernobyl. 72 años para mujeres y 63 años para hombres.

Sí hubo quien, extrañamente, salió beneficiado del accidente, pero a otro nivel: siguieron viviendo en sus casas, pues no querían abandonarlas, cerquita de la central nuclear, como si no hubiera pasado nada. O mejor aún, porque como ya no vivía nadie en la zona, que estaba dentro del cordón de seguridad, que se extiende en un radio de 30 Km alrededor de la central, ya no tienen a nadie alrededor que les contagie la gripe cuando llega el invierno. Esa gente vive de lo que cultiva en un área en la que no se debería cultivar. Y están mejor que bien. Desde luego, toda una rareza.

Tags: , , , ,

One Response to “Chernobyl. El día de después.”

  1. Pablo Says:

    muy bien!

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s


%d bloggers like this: