Última oportunidad

Esta probablemente es una de las secuencias más famosas de la historia del cine.

William Wallace arenga al pueblo escocés para enfrentarse a la armada inglesa. Es una escena llena de fuerza, con un discurso enfervorecido sobre la patria, la libertad, el valor y todo ese tipo de cosas que tanto gustan al espectador mientras se pone hasta las orejas a comer palomitas en el cine.

Pero más allá de eso, algo interesante del discurso de Wallace es la mención al último día de la vida de una persona, y a lo que esa persona, en ese momento, sería capaz de dar por una oportunidad -sólo una oportunidad, como dice él- de volver a un sitio a hacer algo que en su día no se atrevió a hacer. Puede ser volver a ese campo de batalla donde la sangre de tantos hombres se va a derramar, por poder luchar por la patria escocesa… pero para otros, eso podría ser, por ejemplo, la experiencia de pegarse un baño en el Dnipro en pleno invierno, sobre todo si es una costumbre propia del país en cuestión.

No volveré a tener veintisiete años. Y nadie me garantiza que tendré otro 19 de enero en Kiev. Mientras estaba al pie del río ese era mi gran dilema. Estaba algo constipado, y como buen español no estoy acostumbrado a este tipo de cosas. Y, la verdad, llevaba el miedo en el cuerpo. Tenía varias buenas razones para no hacerlo.

Pero, ¿y si no tenía otra oportunidad? Además, uno no pide cita para morirse, es algo que pasa, y que puede pasar sin por ello haber llegado a viejo, y cuando menos te lo esperas. ¿Qué pasa si este era mi día y lo desaprovechaba? ¿Cuál era el precio que quería pagar por una cosa? ¿Y por la otra? Si me echaba atrás ese día pensando “lo haré en otra ocasión”, ¿qué garantías tenía de que otro día no haría lo mismo?

La experiencia VUNU es corta, pero puede ser intensa. Y como tantas otras cosas en la vida, el discurso de William Wallace debería tenerse en mente, porque aunque vale la pena no pasarse de temerario, a veces también se ha de pensar en las oportunidades que la vida te pone delante, y en lo que te puedes estar perdiendo si las desaprovechas. Sobre todo porque, en especial con algunas de ellas, nadie te garantiza que mañana tengas otra.

Y al morir en tu lecho, dentro de muchos años -o no-, ¿qué estarías dispuesto a cambiar por una oportunidad -solo una oportunidad- de volver a aquel sitio, a aquel día, donde te echaste atrás, por poder hacer aquello que no te atreviste a hacer entonces?

Tags:

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s


%d bloggers like this: