Una sovietada

Sábado 19 de diciembre de 2009

Sí, una sovietada. O una broma soviética. Podría definirse como una broma pesada. O, más vulgarmente, una p**ada, pero en una ex – república soviética. Es la misma historia de la que le hablé a Javi.

Maldito crío. Qué susto me ha dado. Dicen que la vida te pasa por delante de los ojos cuando vas a morir. A mi me ha pasado toda su familia y sus antepasados. Me he acordado de todos ellos.

Raimond no deberia llevar un portátil recién comprado con caja y todo por en medio de Kiev. Un grupo de chavalines de unos veinte años salen del cyber y empiezan a zarandearle a él y a su portátil. Uno saca una pistola.

Me quedo congelado. La verdad, me la ha dado con queso.
– Raimond, ¿serías tan amable de darle a este chico tan simpático el portátil, la cartera y, si te lo pide, hasta los calzoncillos?-pienso sin mover un solo músculo.

El chico, viendo la cara de lerdo que se me ha quedado, se gira hacia mi sonriente. Apunta hacia mi pecho. Me tranquiliza que reaccione así, porque entonces está más claro que el agua que está de coña. Aprieta el gatillo. Click. Eso mismo, la pistola es de pega, aunque parezca de verdad. Me acabo de tranquilizar totalmente. Pero qué susto, por Dios. Maldito niñato.



El resto de su cuadrilla y él abandonan el portal del cyber. Recupero la respiración poco después. Ahora comprendo para qué sirve eso que se conoce como “la pedagogía de las dos hostias”. Para chavales como él.

Tags: , , ,

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s


%d bloggers like this: